Un descanso reparador y su temperatura ideal

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Cada noche los sistemas del cuerpo nos preparan para el descanso del día que trascurrió, seguramente muchos experimentamos en la noche la sensación de la quietud que va adquiriendo nuestras partes del troco superior e inferior, sentimos cómo nos vamos relajando, soltando y confiando en ese piloto biológico que tiene automatizado los diferentes procesos que acondicionan cada parte de nuestros sistemas vitales.
Entendemos que el cuerpo necesita su tiempo de recuperación, ya que en esas horas que reposamos, se producen diferentes reacciones químicas que regulan a todo el organismo, permitiendo el equilibrio esencial para sentirnos descansados y sanos.
Diferentes estudios realizados en la Universidad en Berkeley (California) han revelado que las personas que lograban un descanso profundo y relajado lo hacían en ambientes entre 15 a 20 C° porque el cuerpo tiende a bajar la temperatura cuando está en reposo por la noche, entonces hay muchos factores a tener en cuenta para recuperar energía. La habitación tiene que estar fresca, ser lo más silenciosa posible, tenemos que evitar la contaminación electromagnética eso se puede realizar cuando desconectamos y apagamos los celulares y todo aparato eléctrico, evitar dormir cerca de los enchufes de tomas de corrientes, tener cortinas que puedan oscurecer de forma total el cuarto. Descansar en un buen colchón, tener una cena con alimentos de fácil absorción en lo posible dos horas como mínimo, antes de ir a dormir.
Si al leer algunas de las recomendaciones, descubres que tu insomnio o el poco descanso, se puede deber a las condiciones del lugar donde duermes es tal vez el momento de cambiar lo que esté al alcance e ir incorporando nuevos hábitos, por ejemplo, puedes leer un libro antes de ir a la cama; ducharte con agua caliente momentos antes de descansar, para contrastar con la temperatura de la sala; escuchar música que te ayude a relajar la mente y el cuerpo; hacer alguna técnica de meditación; elegir transformar ese espacio donde duermes en algo agradable…
La posición del cuerpo elegida por la mayoría de los expertos del tema aconsejan que es mejor si lo hacemos del lado izquierdo, porque asistimos al sistema linfático a oxigenar a depurar la sangre, eliminar lo tóxico del organismo, alinear mejor la columna. Del lado derecho podemos producir malestares estomacales y no dejar fluir los jugos gástricos. Todo siempre depende de cada persona, por eso la observación y ser flexibles es fundamental para conocernos y poder incorporar nuevas rutinas hasta encontrar el equilibrio justo.
Tenemos posturas que son neutras para la columna, por ejemplo, colocar una almohada debajo de las rodillas cuando descansamos boca arriba, mejora el descanso en la zona lumbar y el sacro, al igual cuando se duerme boca abajo se puede colocar almohadas sobre la pelvis y la zona baja del abdomen para evitar tanta presión en los cuerpos vertebrales y si a todo esto le sumamos un clima agradable ayudamos a mejorar el sistema inmunitario, aumentar el sistema metabólico que reacciona quemando adipositos, renovando el ánimo en procesos de ansiedad y depresión.
Hoy puedes tomar unos minutos de tu día para transformar ese espacio donde tu cuerpo descansa y tu alma necesita fluir en los sueños. Buenas noches, que descanses.

 

 

Imagen: l’amourart (Pexels)

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