Recuperando la alegría

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Estos últimos años de pandemia y sus nuevas variantes, nos han llevado a los seres humanos a transitar momentos de intranquilidad, ansiedad, miedo, tanto que algunos me comentaban que llegaron a sentirse con trastorno obsesivo compulsivo: colocándole alcohol a todo lo que tocaban en su propio espacio, que no compartían con nadie y donde ya habían desinfectado varias veces.
Es tiempo de no seguir delegando nuestra salud mental y emocional, mejor no pasar por situaciones negativas que podemos evitar, ya sabemos de la dinámica de los medios televisivos que se precipitan en dar información sin verificar lo dicho produciendo confusión y miedo. También gracias a las redes sociales se ha descubierto medios que están ligados a personajes del ambiente político, científicos patrocinados por laboratorios y un gran listado de supuestos altruistas que solo se enriquecen en tiempos de calamidad: “nada nuevo bajo el sol”.
Una difícil situación que ha intentado dejarnos sin conectar con la alegría y todas esas emociones que le dan felicidad a nuestra vida. El abrazo de nuestros adultos mayores, de nuestra familia y amigos… Es tan importante recuperar ese tesoro que llevamos impreso en nuestra esencia humana, entender la situación de cuidados y ocuparnos sin dejar de relacionarnos con nuestros afectos para seguir siendo los dueños de nuestro destino.
Toda experiencia nociva puede polarizarse y a veces pedir ayuda es una forma inteligente de aceptar la situación. Ese alguien puede ser desde un profesional muy dedicado en el tema a simplemente un/a amiga/amigo con mucha sabiduría que sabe escuchar tu dolor, entenderte y acompañarte.

Activa tu mundo interior
Compartimos ideas posibles que ayudan a reconectar la alegría, si sentís la necesidad de hacer un cambio positivo y tenés la fuerza de voluntad, empieza confiando en vos misma/o: tomá el tiempo que necesites sin expectativas disfrutando el camino y verás cuanta alegría y momentos felices podrás construir.

Empezarás por tu templo más preciado: “tu cuerpo”
Conectá con esa energía esencial que te habita, escuchá el latido de tu corazón, tu respiración, recorrelo mentalmente, percibilo, enviale amor y agradecele en toda su extensión.
Elegí nutrirlo con alimentos que activen tus neurotransmisores para sentir bienestar y mantenerlo biológicamente con salud, garantizando el buen ánimo.
Por ejemplo, los cítricos por la mañana te ayudan a reactivar la serotonina, la dopamina, hormonas indispensables para sentirse con energía positiva. Recordemos a su vez que el ácido del limón se convierte en alcalinizante una vez dentro del organismo. También se sabe que las nueces, las semillas de girasol, los brócolis, las verduras en general aportan vitaminas, antioxidantes y pueden estimular al sistema nervioso central, siendo el eslabón principal para renacer la sonrisa interior. Esa que puedes estimular cada mañana sonriendote ante el espejo para comenzar el día con una actitud optimista estimulando tu contento.
Cociná algo que te guste o elegí ir a un lugar donde hagan tu comida favorita. Puede ser algo muy valioso porque te consentís y te permitís disfrutar de tu propia compañía, del ambiente que elegís, así sea en soledad o compartiendo con otros personas.

Ponerse en acción
Hacer una actividad que te permita liberar la tensión y el estrés físico, como nadar, bailar, cantar, hacer algún deporte, artes marciales, yoga o también conectar con actividades artísticas manuales, que puedan activar la creatividad como, por ejemplo, clases de dibujo, pintura, cerámica… Y si nada de todo lo mencionado te atrae, investigá hasta encontrarlo, por ejemplo, aprender jardinería porque el tocar la tierra, hacer plantines o trabajar una huerta, es una experiencia muy reconfortante.
Estudiar un idioma puede mantener tu sistema cognitivo, reconectando nuevas líneas cerebrales y eso permite un panorama más amplio para conocer las capacidades que todos los seres humanos tenemos.

Simplemente relajar
Puede alcanzar con escuchar música, leer un libro con alguna temática que te guste y te relaje o aquello que pueda motivarte a descubrirte como un ser físico y espiritual.
Caminar en lugares naturales, sentir la brisa en la mañana temprano, los suaves rayitos de sol en tu rostro, escuchar el sonido de los pájaros o el agua, si podés hacerlo posible hacelo en vivo y en directo y sino imaginalos con un sonido de naturaleza que podés encontrar en Internet. Abrirse a la experiencia desde los sentidos puede ayudarnos a encontrar paz, plenitud y emociones vibrantes que salen a enlazarse con la vida.
Descansar el cuerpo dormir las horas necesarias, sin pena ni culpa. Es muy importante, que la habitación esté en total oscuridad, para mantener saludable los ojos, tener en cuenta el colchón donde descansa él cuerpo y así en tu totalidad lograr recuperar energía vital.

Compartir el amor con los animales
Tener una mascota, más allá de la responsabilidad que asumimos, genera un vínculo muy especial, porque nos unimos a un ser sensible que comparte el amor en su máxima expresión, que nos permite jugar, correr, caminar, divertirnos y es una aventura que puede traer mucha alegría a nuestra existencia. Cuidarlo y abrazarlo te hace sentir amor y esa energía vibra en el corazón de ambos.
Muchas veces en lo más simple encontramos grandes enseñanzas que nos impulsan a conocer nuestras virtudes naturales. El amor y la alegría son como una chispa en nuestro corazón que enciende lo esencial y le da un verdadero sentido a la vida, cada día tenemos la oportunidad de construir momentos con entusiasmo y felicidad para nosotros, la familia y todos los seres que nos rodean.
¡Anímate a recuperar tu alegría!

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